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Aunque la fecha de caducidad del consejo de administración de TVE está cada vez más próxima, su actividad no se ralentiza. El órgano gestor de TVE celebró ayer una reunión en la que dio luz verde al programa «Hora punta semanal», con Javier Cárdenas, el espacio culinario «Cena para mamá», un biopic sobre Ángel Nieto, la serie documental «Hundidos», nuevos contratos cinematográficos (Warner, Sony y Videomercury) y la compra de la ficción de animación «Dragons: Race to the edge», así como entregas adicionales de «Acacias 38», «Servir y proteger», «España directo», «La mañana», «Aquí la Tierra» y «Buenos días, buenas tardes». Así, y por lo que pueda pasar con la convulsa actualidad política y el bloqueo en la renovación de la cúpula de TVE, el órgano gestor deja un buen fondo de armario (al menos hasta diciembre) de los programas diarios que vertebran la parrilla de TVE. Sin embargo, no todos los consejeros están de acuerdo con este aluvión de nuevos contratos.

Miguel Ángel Sacaluga, propuesto por el PSOE, reivindica que las adquisiciones atan a un futuro ejecutivo. «Muchos contratos no son necesarios ni urgentes. Hemos firmado por una cifra muy superior a los 40 millones», afirma el directivo. En este clima de inestabilidad, José Antonio Sánchez, presidente de RTVE, recordó que a partir del 22 de junio, «por imperativo legal», solo podrá ejercer sus funciones de consejero. Por este motivo, Sacaluga planteó elevar a las Cortes el procedimiento de actuación que deberán seguir a partir de esa fecha para aclarar quién y cómo debe presidir el consejo y firmar los futuros contratos, pero su propuesta no salió adelante.

La censura del vídeo en el que la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez de Castro, dedicaba comentarios despectivos hacia un grupo de pensionistas concentrados en Alicante, se ha cobrado su segunda dimisión. El jefe de informativos del centro territorial de la Comunidad Valenciana, Enrique Pallás, anunció ayer la renuncia a su cargo por la “pérdida de confianza” en la dirección de Informativos de la televisión pública, un cargo que desempeña José Antonio Álvarez Gundín.

Pallás dimite una semana después de que dejara su puesto la editora de los informativos de TVE en la Comunidad Valenciana, Arantxa Torres. Su renuncia se produjo tras la censura impuesta desde Torrespaña a la emisión de un vídeo en el que Martínez de Castro decía: “¡Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles: ‘Pues os jodéis!”. Estas palabras, pronunciadas durante un viaje del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a Alicante, fueron captadas por las cámaras de 12TV mientras los pensionistas abucheaban a Rajoy. Su emisión en el telediario regional fue estrictamente prohibida. Pallás, que entonces ya manifestó su desacuerdo con la censura del vídeo y medió para que se autorizara su emisión, justifica también su dimisión por “la ruptura del equipo” del área de informativos del centro territorial.

El presidente de RTVE, José Antonio Sánchez, ha destacado en su comparecencia en el Congreso que la Corporación ha cumplido en los últimos años “escrupulosamente” con el Mandato Marco, la norma que concreta el servicio público que le corresponde, y ha advertido que se ha remitido a las Cortes por primera vez en la historia bajo su presidencia. José Antonio Sánchez ha destacado que está "bastante satisfecho con lo que RTVE ha conseguido como servicio público estos últimos años, a pesar de las campañas orquestadas por algunos, que se han esforzado —sin éxito— en empañar la imagen de RTVE". Es adecuada la defensa y difusión de los valores constitucionales que realiza RTVE; adecuada la constancia y el tesón de nuestros Informativos por realizar su trabajo con profesionalidad, independencia, pluralismo, neutralidad, imparcialidad y rigor; adecuado el compromiso de RTVE con la igualdad entre hombres y mujeres; adecuado el empeño de RTVE por defender la pluralidad social; adecuada la aplicación de un modelo de gestión eficiente, además de transparente y riguroso (la Corporación ha cerrado 2017 con un resultado positivo de 25 millones de euros); y adecuada la actitud ante los desafíos tecnológico”, ha resumido.
El presidente de RTVE ha dicho en su comparecencia en el Congreso de los Diputados que el próximo día 22 de junio expirará su mandato como presidente de la Corporación RTVE, al cumplirse los seis años desde el nombramiento de su antecesor, Leopoldo González-Echenique. Sánchez sustituyó en octubre de 2014 a González-Echenique por el tiempo restante del mandato de este último. A partir de esa fecha, por imperativo legal, sólo podrá seguir ejerciendo sus funciones de Consejero, de acuerdo con lo previsto en la Ley de la radio y televisión de titularidad estatal.
En otro orden de cosas, José Antonio Sánchez se ha referido a los ingresos recibidos por RTVE en 2017 por aportaciones de los operadores de televisión y telecomunicaciones. A día de hoy, ha dicho el presidente de RTVE, “las aportaciones de las operadoras de televisión y de telecomunicaciones suponen apenas el 20% del presupuesto de RTVE, y no superan los 200 millones de euros. Esta cantidad es muy inferior a la que la corporación generaba por la emisión de la publicidad, que rondaba los 600 millones de euros anuales. También es mucho menos de la publicidad que la empresa podría generar a día de hoy”.

Editorial de El País

El Gobierno ha convertido una anécdota desafortunada en una prueba más de su afán de manipular RTVE y, de paso, ha demostrado su desprecio hacia los principios que deben alentar un medio público. Una de las primeras decisiones que tomó el Ejecutivo de Mariano Rajoy allá por 2011 fue enterrar el estatuto de RTVE que, durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, dotó al ente público español de unas reglas que le otorgaron la mayor independencia que ha tenido nunca. Siete años después, el PP bloquea el acuerdo suscrito por él mismo para volver a aquella fórmula que exige la oposición.

Han sido variados los casos flagrantes de manipulación durante este tiempo que han denunciado profesionales y sindicatos de la empresa. El último escándalo se ha producido a raíz de una anécdota que hubiera quedado pronto en el olvido de no ser por la torpeza y espíritu censor del Gobierno de Mariano Rajoy. La secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez de Castro, hizo un comentario soez y despectivo hacia un grupo de manifestantes pensionistas —“¡Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles: ‘Pues os jodéis'!”— que abucheaban a Rajoy en Alicante. El vídeo se difundió inmediatamente casi por todas partes menos por TVE, donde la dirección ordenó no emitirlo. La editora del informativo territorial de Valencia, Arantxa Torres, ha presentado su dimisión por un acto de censura tan intolerable y el Consejo de Informativos ha declarado su apoyo a esta profesional. Ha sido un lamentable incidente que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha agravado en el Senado apelando a la libertad de elegir otro canal. Así se lo ha espetado al senador socialista Óscar López.

Es difícil acostumbrarse a la arrogancia y la incoherencia de Montoro, uno de los ministros, por cierto, reprobados por la oposición. Esgrimir la libertad de prensa para justificar un acto de censura es una burla a este principio tan elemental de la democracia. Pero su argumentación no solo es un grave desatino. Este mismo Gobierno ha criticado con dureza y con razón la grosera manipulación informativa de TV-3 a favor del independentismo catalán hasta el punto de haber considerado su intervención dentro de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Ello demuestra, en consecuencia, que no hay un error de concepto sobre la naturaleza de un medio público de información —que no compite con los privados—, sino del abuso de poder que está dispuesto a desplegar con tal de proteger su imagen.

Columna de opinión de David Trueba en EL PAÍS

Muchos periodistas de TVE visten de negro cada viernes a modo de protesta. Reporteros, presentadores, la cara visible de la televisión pública muestra así su incomodidad por el control político de la labor informativa. Hace unos días el ministro de Hacienda resumió la posición del Gobierno sobre este asunto: Al que no le guste TVE, que cambie de canal. Ese es el descaro inmoral que rige entre los políticos españoles cuando se trata de los medios de información de propiedad pública. Los toman para sí y quien aspire a una gestión profesional, que se fastidie.

En realidad, el verbo que usan en público y privado es más elocuente: que se jodan. La secretaria de Estado de Comunicación fue grabada mientras dirigía esa frase a los jubilados que protestaban contra la presencia del presidente Rajoy en un acto. Las imágenes no fueron emitidas en la televisión pública por orden de arriba y eso ha provocado las dimisiones de dos jefes intermedios. Hace poco, en un noticiario televisivo, el presentador anunció que iban a emitir unas imágenes deleznables. Un joven propinaba un puñetazo a un mendigo y lo tumbaba contra el bordillo. El vídeo, grabado por un compinche del agresor, fue emitido en bucle. Una, dos, tres, hasta dieciséis veces pude contar. Es un hábito televisivo abusar de imágenes chocantes, pero en el caso de la alto cargo desaprensiva se ordenó ocultar el vídeo porque podía perjudicar la imagen del Gobierno. Es la anécdota que confirma la apropiación indebida de la tele pública. Sus profesionales la sostienen y prestigian gracias a la calidad personal y a una discreción elogiable, pero se sienten incómodos y piden a la ciudadanía, con gestos como el de la ropa negra, que reclame a tantos patriotas y defensores de la Constitución que apliquen idéntico rigor al trato a los medios públicos.

En un momento en el que España está pasando un examen forzado de su calidad democrática, los organismos europeos están escandalizados del uso politizado de los medios públicos entre nosotros. La reforma parlamentaria para el nombramiento del presidente de RTVE está bloqueada por el PP. En realidad, más que reformar se trata de regresar al formato que Zapatero tuvo la dignidad de establecer, basado en el acuerdo entre partidos, un milagro temporal que Rajoy se encargó de fulminar en el mismo instante en que accedió al poder, con una única estrategia de mandato: rendir los valores del derecho a la información al privilegio oportunista de dominar la línea editorial. Una degeneración del voto democrático hacia el ventajismo partidista. Negro es hoy el color de la luz.

El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, ha destacado en el Congreso que el Gobierno no participa en el relevo del Consejo de RTVE y se ha limitado a subrayar que la televisión pública es líder de audiencia en informativos, aconsejando a Unidos Podemos "cambiar de cadena" si estos no le gustan. Montoro ha respondido así a las críticas que, durante el Pleno de la Cámara Baja, le ha dirigido la diputada del grupo confederal Noelia Vera, quien ha acusado a la Corporación de "manipular" en sus informaciones y al Gobierno de "no cumplir" con la Ley de RTVE, ni respetar "la democracia" y el "trabajo parlamentario".

Para el ministro, RTVE está compuesto de "magníficos profesionales de la información" y trabaja en "un ámbito de libre expresión". "A lo mejor no le gusta un informativo, pero puede cambiar de cadena. Tenemos libertad en España", ha declarado Montoro. Acerca de su participación en el cumplimiento de la Ley de la Corporación, Montoro ha explicado que al Gobierno no hay que esperarlo, porque, según ha señalado, se trata de una proposición acordada por los partidos en el Parlamento y que ahora espera un informe jurídico del Congreso y del Senado. Por tanto, ha insistido, el Ejecutivo no tiene "ningún motivo" por el que participar en este proceso.

Pasan pocos minutos de las doce de la noche del jueves. Comienza un nuevo #ViernesNegro en RTVE. Así lo anuncia, sin palabras, Mara Torres, enlutada para la presentación de La2Noticias; de la misma forma aparece desde Cannes Carlos del Amor. Son solo los primeros por razón de hora; enlutados aparecen los periodistas que están en la calle para cubrir la actualidad en Los Desayunos. Responden así al llamamiento de #MujeresRTVE que ha insertado este mensaje: "Este viernes 18 de mayo, los trabajadores de RTVE estamos convocados por el Comité Intercentros a secundar por cuarta semana consecutiva las protestas del #ViernesNegro4, para denunciar así el bloqueo que el Partido Popular ha impuesto a la renovación de la presidencia de RTVE. Pero esta vez junto a nosotros se visten de negro la ciudadanía. En los últimos días, las @mujeresRTVE hemos recibido decenas de vídeos de apoyos de personas anónimas que creen en la defensa del servicio público de RTVE y que dan la cara para decir basta ya a este secuestro de la radiotelevisión pública. Peluqueras, catedráticos, tenderas, periodistas, abuelas, estudiantes, guionistas, productoras de cine…

Desde el conservatorio, una cancha de voleibol o una óptica, son decenas de vídeos los que nos mandan los ciudadanos que se unen a la campaña #YoDefiendoRTVE, que ya impulsaron la pasada semana rostros famosos como el actor Javier Cámara o las periodistas Rosa María Calaf o Marta Nebot. Los ciudadanos, que tanto cariño nos han ofrecido a través de las redes, no han dudado en dar un paso más allá y dar la cara en la defensa de un servicio público que está secuestrado y diezmado y que cada semana sigue registrando denuncias de malas prácticas. Rescatamos algunas de sus frases más elocuentes para inundar de reflexiones sobre RTVE y el servicio público las redes.

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l ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha insistido en el Senado en que el asunto del nombramiento del nuevo presidente de RTVE no es competencia del Gobierno sino de los grupos parlamentarios. Así lo ha indicado Montoro este martes 8 de mayo en el Pleno, interpelado por el senador socialista Óscar López sobre la aplicación de la Ley por la que se modifica la Ley de la radio y la televisión de titularidad estatal, para recuperar la independencia de la Corporación RTVE y el pluralismo en la elección parlamentaria de sus órganos. Montoro ha recalcado que el Gobierno no tiene "nada que decir" sobre la aplicación de la Ley por la que se modifica la Ley de la radio y la televisión de titularidad estatal, porque es competencia "estrictamente de las Cortes", de los grupos parlamentarios. "El Gobierno ni tiene ni quiere decir nada sobre esto", ha apostillado, al tiempo que ha tratado de adivinar lo que contendrá la moción consecuencia de interpelación: "desatascar el asunto del nombramiento del nuevo presidente", un asunto que, según ha insistido, concierne a las Cámaras, no al Gobierno. Por su parte, Óscar López ha animado a Montoro a subir a la tribuna y decir "que el PP va a devolver la publicidad a RTVE" o "que va a poner un canon para financiar la televisión". "Lo que no puede hacer es recortar la subvención 200 millones de euros y no dar ninguna alternativa porque entonces se cae la televisión", ha criticado, al tiempo que ha denunciado la situación de "bloqueo" y "manipulación". "El Gobierno de (José Luis Rodríguez) Zapatero le quitó la publicidad a RTVE para dársela a las televisiones privadas y a partir de ahí sube usted a reprochar que redujeramos el presupuesto del Estado, pero si le quitaron ustedes la financiación", ha exclamado el ministro.

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