De negro

Columna de opinión de David Trueba en EL PAÍS

Muchos periodistas de TVE visten de negro cada viernes a modo de protesta. Reporteros, presentadores, la cara visible de la televisión pública muestra así su incomodidad por el control político de la labor informativa. Hace unos días el ministro de Hacienda resumió la posición del Gobierno sobre este asunto: Al que no le guste TVE, que cambie de canal. Ese es el descaro inmoral que rige entre los políticos españoles cuando se trata de los medios de información de propiedad pública. Los toman para sí y quien aspire a una gestión profesional, que se fastidie.

En realidad, el verbo que usan en público y privado es más elocuente: que se jodan. La secretaria de Estado de Comunicación fue grabada mientras dirigía esa frase a los jubilados que protestaban contra la presencia del presidente Rajoy en un acto. Las imágenes no fueron emitidas en la televisión pública por orden de arriba y eso ha provocado las dimisiones de dos jefes intermedios. Hace poco, en un noticiario televisivo, el presentador anunció que iban a emitir unas imágenes deleznables. Un joven propinaba un puñetazo a un mendigo y lo tumbaba contra el bordillo. El vídeo, grabado por un compinche del agresor, fue emitido en bucle. Una, dos, tres, hasta dieciséis veces pude contar. Es un hábito televisivo abusar de imágenes chocantes, pero en el caso de la alto cargo desaprensiva se ordenó ocultar el vídeo porque podía perjudicar la imagen del Gobierno. Es la anécdota que confirma la apropiación indebida de la tele pública. Sus profesionales la sostienen y prestigian gracias a la calidad personal y a una discreción elogiable, pero se sienten incómodos y piden a la ciudadanía, con gestos como el de la ropa negra, que reclame a tantos patriotas y defensores de la Constitución que apliquen idéntico rigor al trato a los medios públicos.

En un momento en el que España está pasando un examen forzado de su calidad democrática, los organismos europeos están escandalizados del uso politizado de los medios públicos entre nosotros. La reforma parlamentaria para el nombramiento del presidente de RTVE está bloqueada por el PP. En realidad, más que reformar se trata de regresar al formato que Zapatero tuvo la dignidad de establecer, basado en el acuerdo entre partidos, un milagro temporal que Rajoy se encargó de fulminar en el mismo instante en que accedió al poder, con una única estrategia de mandato: rendir los valores del derecho a la información al privilegio oportunista de dominar la línea editorial. Una degeneración del voto democrático hacia el ventajismo partidista. Negro es hoy el color de la luz.

Ciudadanos anónimos y personajes populares se unen a la convocatoria de #ViernesNegro

Pasan pocos minutos de las doce de la noche del jueves. Comienza un nuevo #ViernesNegro en RTVE. Así lo anuncia, sin palabras, Mara Torres, enlutada para la presentación de La2Noticias; de la misma forma aparece desde Cannes Carlos del Amor. Son solo los primeros por razón de hora; enlutados aparecen los periodistas que están en la calle para cubrir la actualidad en Los Desayunos. Responden así al llamamiento de #MujeresRTVE que ha insertado este mensaje: "Este viernes 18 de mayo, los trabajadores de RTVE estamos convocados por el Comité Intercentros a secundar por cuarta semana consecutiva las protestas del #ViernesNegro4, para denunciar así el bloqueo que el Partido Popular ha impuesto a la renovación de la presidencia de RTVE. Pero esta vez junto a nosotros se visten de negro la ciudadanía. En los últimos días, las @mujeresRTVE hemos recibido decenas de vídeos de apoyos de personas anónimas que creen en la defensa del servicio público de RTVE y que dan la cara para decir basta ya a este secuestro de la radiotelevisión pública. Peluqueras, catedráticos, tenderas, periodistas, abuelas, estudiantes, guionistas, productoras de cine…

Desde el conservatorio, una cancha de voleibol o una óptica, son decenas de vídeos los que nos mandan los ciudadanos que se unen a la campaña #YoDefiendoRTVE, que ya impulsaron la pasada semana rostros famosos como el actor Javier Cámara o las periodistas Rosa María Calaf o Marta Nebot. Los ciudadanos, que tanto cariño nos han ofrecido a través de las redes, no han dudado en dar un paso más allá y dar la cara en la defensa de un servicio público que está secuestrado y diezmado y que cada semana sigue registrando denuncias de malas prácticas. Rescatamos algunas de sus frases más elocuentes para inundar de reflexiones sobre RTVE y el servicio público las redes.

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Nueva dimisión en TVE por la censura de una información del Gobierno

La censura del vídeo en el que la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez de Castro, dedicaba comentarios despectivos hacia un grupo de pensionistas concentrados en Alicante, se ha cobrado su segunda dimisión. El jefe de informativos del centro territorial de la Comunidad Valenciana, Enrique Pallás, anunció ayer la renuncia a su cargo por la “pérdida de confianza” en la dirección de Informativos de la televisión pública, un cargo que desempeña José Antonio Álvarez Gundín.

Pallás dimite una semana después de que dejara su puesto la editora de los informativos de TVE en la Comunidad Valenciana, Arantxa Torres. Su renuncia se produjo tras la censura impuesta desde Torrespaña a la emisión de un vídeo en el que Martínez de Castro decía: “¡Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles: ‘Pues os jodéis!”. Estas palabras, pronunciadas durante un viaje del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a Alicante, fueron captadas por las cámaras de 12TV mientras los pensionistas abucheaban a Rajoy. Su emisión en el telediario regional fue estrictamente prohibida. Pallás, que entonces ya manifestó su desacuerdo con la censura del vídeo y medió para que se autorizara su emisión, justifica también su dimisión por “la ruptura del equipo” del área de informativos del centro territorial.

TVE no es otro canal

Editorial de El País

El Gobierno ha convertido una anécdota desafortunada en una prueba más de su afán de manipular RTVE y, de paso, ha demostrado su desprecio hacia los principios que deben alentar un medio público. Una de las primeras decisiones que tomó el Ejecutivo de Mariano Rajoy allá por 2011 fue enterrar el estatuto de RTVE que, durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, dotó al ente público español de unas reglas que le otorgaron la mayor independencia que ha tenido nunca. Siete años después, el PP bloquea el acuerdo suscrito por él mismo para volver a aquella fórmula que exige la oposición.

Han sido variados los casos flagrantes de manipulación durante este tiempo que han denunciado profesionales y sindicatos de la empresa. El último escándalo se ha producido a raíz de una anécdota que hubiera quedado pronto en el olvido de no ser por la torpeza y espíritu censor del Gobierno de Mariano Rajoy. La secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez de Castro, hizo un comentario soez y despectivo hacia un grupo de manifestantes pensionistas —“¡Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles: ‘Pues os jodéis'!”— que abucheaban a Rajoy en Alicante. El vídeo se difundió inmediatamente casi por todas partes menos por TVE, donde la dirección ordenó no emitirlo. La editora del informativo territorial de Valencia, Arantxa Torres, ha presentado su dimisión por un acto de censura tan intolerable y el Consejo de Informativos ha declarado su apoyo a esta profesional. Ha sido un lamentable incidente que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha agravado en el Senado apelando a la libertad de elegir otro canal. Así se lo ha espetado al senador socialista Óscar López.

Es difícil acostumbrarse a la arrogancia y la incoherencia de Montoro, uno de los ministros, por cierto, reprobados por la oposición. Esgrimir la libertad de prensa para justificar un acto de censura es una burla a este principio tan elemental de la democracia. Pero su argumentación no solo es un grave desatino. Este mismo Gobierno ha criticado con dureza y con razón la grosera manipulación informativa de TV-3 a favor del independentismo catalán hasta el punto de haber considerado su intervención dentro de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Ello demuestra, en consecuencia, que no hay un error de concepto sobre la naturaleza de un medio público de información —que no compite con los privados—, sino del abuso de poder que está dispuesto a desplegar con tal de proteger su imagen.