El Congreso insta al Gobierno a garantizar la independencia en RTVE

El Congreso de los Diputados ha aprobado este martes, con 196 a favor, 129 en contra y 7 abstenciones, una moción consecuencia de interpelación urgente, presentada por el grupo Confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, que insta al Gobierno a garantizar la independencia en RTVE.

La iniciativa solicita al Ejecutivo la aportación de los medios y recursos precisos para que los grupos parlamentarios constituyan inmediatamente una mesa de trabajo para establecer las bases del concurso público por el que se elegirá al futuro presidente de la Corporación y para decidir la composición del comité de expertos que evaluará las candidaturas presentadas.

La medida contempla que este concurso tendrá en cuenta el currículum acreditado por los aspirantes, así como el proyecto a medio-largo plazo que aporten y las propuestas económicas y de gestión pertinentes para cumplir con el mandato de servicio público encomendado a RTVE.

Además, pide que se promueva un proceso que defina un nuevo modelo de radiotelevisión pública que garantice el pluralismo, la transparencia en la gestión y la independencia política y económica.

Asimismo, la moción exige que se incluyan mecanismos de participación ciudadana vinculante y de representantes de la sociedad civil para garantizar la protección de los derechos humanos y sociales de la población y sus minorías, además de nuevos procesos necesarios para garantizar la independencia de los directores de informativos.

La iniciativa también exige que se estudien vías de financiación estables y suficientes para garantizar la solvencia económica de RTVE, para evitar cualquier tipo de tendencia a la externalización y privatización de los servicios.

El Congreso aprueba el nuevo método de elección del Consejo de RTVE

CONSEJOS INFORMATIVOS RTVE

La reforma del sistema de elección de los miembros del Consejo de Administración de RTVE ha concluido este jueves, 21 de septiembre, su tramitación, una vez que el Pleno ha decidido revocar parte de los cambios incorporados por el Senado, entre ellos el acuerdo de elevar a tres quintos (210 diputados) la mayoría necesaria para elegir a los consejeros y presidente en segunda vuelta, si no se consigue el apoyo de dos tercios en la primera. Se retoma así el texto que partió en su día del Congreso, en el que se determinaba que la mayoría absoluta (176 votos) será suficiente para la elección en segunda vuelta si la candidatura está respaldada por la mitad de los grupos.

El Congreso ha ratificado el resto de las enmiendas aprobadas por el Senado, como la que fija el número de miembros del Consejo de Administración en diez, seis elegidos por el Congreso y cuatro por el Senado, que deben respetar el principio de presencia equilibrada de hombres y mujeres.

CIUDADANOS PSOE PODEMOS BALDOVI

 

RTVE: nuevo riesgo de desaparición del servicio público

Enrique Bustamante Ramírez es catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Rafael Díaz Arias es profesor de Periodismo de la UCM.

 

Diversos editoriales y artículos en varios diarios analógicos y digitales han advertido seriamente en los últimos días del grave peligro de fracaso prematuro de la reforma democrática de RTVE, después de cinco años de clamor ciudadano. Las enmiendas aprobadas en el Senado de la proposición de ley ampliamente consensuada en el Congreso de los Diputados, no solo muestran que el Partido Popular –aprovechando su mayoría en la Cámara alta- sigue empecinado en su contrarreforma de 2012, sino que el PSOE, con su abstención y sus declaraciones comprensivas ante estas enmiendas, podría estar cayendo en la “tentación bipartidista”: la alternancia en el control y la manipulación del servicio público ejercida durante un cuarto de siglo que llevó a RTVE a su ruina financiera y a su desprestigio ciudadano.

La proposición de ley de junio pasado, pactada entre las tres principales fuerzas políticas de oposición y, resignadamente aceptada por el Gobierno tras intensos esfuerzos para paralizarla, fue saludada unánimemente como la gran oportunidad para la regeneración democrática del servicio público audiovisual, clave para la calidad de la democracia española. En su preámbulo, aceptado incluso por el PP en última instancia, se evoca el Consejo de sabios de 2004 y su informe, en el que algunos de los firmantes participamos directamente, para reivindicar con justicia el basamento de la ley de reforma de RTVE 17/2006. Pero, sobre todo, se diagnostica la situación actual de la corporación como “crítica”, por el desplome de su credibilidad y de su audiencia y por su asfixia económica, que llega a ser calificada de “situación límite”.

PSOE, Ciudadanos y Podemos impusieron esta propuesta “para recuperar la independencia y el pluralismo”, con medidas vitales como la vuelta al consenso parlamentario para la elección del Consejo de Administración de RTVE por dos tercios del Parlamento, su profesionalización e independencia por concurso público, el curriculum profesionalmente demostrado de sus miembros, la integración de nuevo de dos representantes sindicales como en 2006... Actuaciones parciales pero necesarias para cortar la sangría de espectadores y el desprestigio causado por la manipulación sistemática de sus contenidos, aunque solo constituyeran una base para otras medidas inmediatas de futuro, como la aprobación de un nuevo mandato marco y de contratos programa concretos, del reforzamiento de la independencia informativa y de la carrera profesional o la construcción de un modelo financiero estable y suficiente, y de la carrera profesional, la participación social o la conversión en un servicio público multimedia. Y que despertaron por ello nuevas esperanzas de un servicio público democrático, pese a las contradicciones mostradas entre algunos artículos del texto aprobado (de 12 y nueve consejeros al tiempo, de presencia o no de consejeros de los trabajadores).

 

Artículo íntegro

Una auditoría desvela el ‘descontrol’ de RTVE sobre la contratación de personal

Una auditoría interna realizada recientemente en RTVE confirma lo que era un secreto a voces desde hace mucho tiempo: que existe cierto descontrol sobre la contratación de personal. El informe señala varias de las anomalías que se producen de forma habitual en la corporación, que no ayudan precisamente a que la radio-televisión pública reduzca sus elevados costes laborales, que ascienden a 380 millones de euros y ‘se comen’ casi una cuarta parte de su presupuesto.

El informe –a cuyo contenido ha tenido acceso Vozpópuli- revela que en la corporación no existe una normativa interna de contratación de personal desde 2008, lo que favorece la “discrecionalidad” a la hora de incorporar a nuevos profesionales. En otras palabras, esta situación deja vía libre para que el equipo directivo de turno reclute a su personal de confianza y forme las denominadas ‘redacciones paralelas’.

 

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